Lesotho

La diga del Katse Dam, Lesotho

Si desean alejarse de todo, si buscan un lugar remoto, si sólo quieren disfrutar de su tiempo y de la naturaleza que les rodea sin tener que preocuparse de visitar monumentos o museos, Lesotho es el lugar ideal para ustedes.

Situado en la cordillera de Drakensberg, la más grande en el sur de África, este país está completamente rodeado por Sudáfrica y es el único, junto con al Butàn, a desarrollarse por completo por encima de 1000 m. sobre el nivel del mar.

El reino de los cielos (así es llamado) es de una belleza impresionante. Un cielo de colores intensos enmarca un esplendido paisaje montañas hechas de altas llanuras y cimas de 3000m.

Trasladarse es simple, la elección en el transporte público es amplia, aunque hay veces que este es lento porque se debe esperar a que los autobuses están llenos antes de partir y esto puede llevar horas. Si esto es un problema para Uds. pueden siempre optar por alquilar un coche, el hecho es que la mejor manera de apreciar el país es a pie o a caballo de un pony basotho.

Una cosa importante que hay que tener en cuenta es que la moneda extranjera sólo se cambia en los bancos de Lesotho, Nedbank y Standard Bank, todos en Maseru. No tendrán problemas si llegan desde Sudáfrica porque el Rand es aceptado en todas partes. Un Rand corresponde a un Loti (plural Maloti, la moneda nacional) que a su vez corresponde a 100 Liesente.

Por la cuestión visa todo dependerá de vuestro país de origen, si son europeos, estadounidenses o de una nación perteneciente al Commonwealth, un visado de la duración de dos semanas sera emitido de forma gratuita en la frontera, mientras que a otros ciudadanos se les cobrará $ 5.90US (4,50 €).

La capital Maseru tiene un ritmo lánguido y tranquilo, la gente es amable y no será extraño que se paren en la calle a preguntarles de dónde vienen o cómo va.

Su centro se desarrolla a lo largo del río Clarendon y sus tiendas y oficinas se encuentran en gran medida en la calle principal Kingsway.

Aquí tienen la maravillosa oportunidad de vivir el ambiente alegre de una ciudad africana, sin considerar que es el lugar ideal desde donde organizar las excursiones que los llevaran por todo el país.

Personalmente creo que lo mejor que pueden hacer aquí es pasear por las calles de la ciudad, pero si quieren visitar el Basotho Hat, una singular tienda de artesanía, que es imposible no distinguir rápidamente por su forma cónica que se asemeja al Mokorotlo, el sombrero típico de Lesotho.

Otros puntos de interés son el Museo Nacional y el Palacio Real, pero recuerden que en esta nación está absolutamente prohibido tomar fotos de este edificio, así como los del gobierno y el aeropuerto.

Alrededor de Maseru hay lugares dignos de interés, como las ciudades de Moriji o Roma, corazón cultural de Lesotho y lugar donde se ubica la única universidad de la nación. No se pierdan las pinturas rupestres halladas en Ha Barodana.

A 25 km de la capital està Thaba-Bosiu. Según la leyenda, la que es una colina durante el día, en la noche se convierte en montaña.

Este lugar ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO dada la importancia que tiene para el pueblo de Lesotho, de hecho este fue el baluarte de Moshoeshoe, el fundador del reino (porque hay que decir que Lesotho es una monarquía parlamentaria).

En esta empinada colina que domina la llanura se encuentran los restos de la fortaleza, el pueblo y la casa del Rey Moshoeshoe. Además el pináculo de la Qiloane, al que se inspira el Mokorotlo, ofrece un magnífico espectáculo.

En la parte norte de la nación,a 45 km de la capital, encontrarán Teyateyaneng, que aunque no sea una ciudad que tiene mucho que ofrecer a los visitantes, es a menudo meta de turistas dado que es un buen centro donde adquirir artesanía local, tapices y productos en lana de excelente calidad a precios mucho más baratos de la cercana Maseru.

Está claro que Lesotho es un destino para los amantes de la naturaleza y el senderismo. Muchas veces subestimado, el hermoso Parque Nacional Ts’ehlanyane es ideal para caminatas o paseos a caballo, los que pueden ser reservados en el Lodge de Montaña Manila.

Los senderos están bien señalizados y se puede hacer recorridos de solo algunas horas o enfrentar algo más difícil como aquel que conduce a la Reserva Natural de Bokong (39 km) que requiere de 2 a 3 días de trekking.

El centro de información de esta reserva se encuentra en un punto de gran belleza escénica donde se puede admirar todo el valle, a los visitantes aquí se les enseña sobre la ecología, la geología y la paleontología de la zona.

Obviamente esto es un paraíso para los excursionistas que pueden enfrentar diversas rutas mas o menos difíciles, contando con 2 refugios equipados con cocina americana. Incluso los observadores de aves podrán disfrutar de la aventura observando buitres y otras aves, deben considerar que en Lesotho hay más de 300 especies.

En invierno la cascada Lepaqoa se congela y además de ofrecer un atractivo paisaje se vuelve meta de escaladores que ponen a prueba sus habilidades en estos resbaladizos hielos.

La entrada al centro es de 5 Maloti (M) para los adultos y 3 para los niños. Para las excursiones les sugiero contratar un guía (20M), los recorridos menores cuestan 10M por persona, pero aquellos en los que necesitaran acampar (con su propia tienda de campaña) tienen un valor de 20M por noche, para alquilar un refugio (máximo 4 personas) consideren 160M. Si planean seguir las rutas a caballo sepan que los niños menores de 12 años no están autorizados y los costos son de 25M por una hora, 50M por medio día y 75M todo el día.

Hablando de cataratas no se puede evitar nombrar las Maletsunyane Falls, a las cuales pueden acceder con una corta caminata desde el pueblo de Semonkong, o las Cataratas Ketan para las cuales deberán viajar un día.

Ambas son espectaculares en el verano (noviembre-marzo).

No lejos de aquí, en el camino hacia el tradicional pueblo de Malealea, 85 km al sur de Maseru, se encontrarán con “La Puerta al Cielo”, un acantilado desde el que hay una amplia vista sobre la llanura.

El pequeño pueblo de Malealea está enclavado en un paisaje realmente bello entre valles y montañas que esconden ángulos encantados con cascadas aisladas, piscinas naturales y pinturas rupestres san (una población de 8.000 años atrás).

Llegar hasta aquí significa sumergirse completamente en la vida de los habitantes de Lesotho, dedicarse a dulces cabalgatas a dorso de basotho o a senderismo a los pies de la cadena montañosa de Thaba Putsoa.

Pero el lugar más remoto de Lesotho se encuentra en la parte centro-oriental de la nación y es el Parque Nacional Sehlabathebe, un territorio salvaje en el cual disfrutar de el silencio, dejando la mirada libre de recorrer praderas sin fin, detenerse en pequeñas flores de campo, o explorar el cielo poblado de Roqueros Exploradores, buitres y rapaces. Aquí las estructuras son prácticamente inexistentes por lo que tendrán que pensar ustedes mismo a todo lo necesario.

Desde aquí se puede llegar al Sani Top, en la cadena del Drakensberg, y disfrutar de uno de los más bellos paisajes que Lesotho tiene para ofrecer, afortunadamente, a esta maravilla pueden llegar no solamente con vuestros propios medios (jeep), sino que también tomando un minibús en la ciudad de Mokhotlong .

No sé ustedes, pero yo siempre he estado interesada en la historia de nuestro planeta por eso me gusta señalarles la presencia de huellas de dinosaurios, que datan de hace 200 millones de años, en la Masitise Cave House, aquí también hay pinturas rupestres San y una hermosa iglesia de arenisca. Estas cuevas se encuentran cerca de la ciudad de Quthing.

Aun cuando es cierto que en este país no hay muchas variedades de animales debido a la altitud,  no faltan suricatos, babuinos, mangostas, serpientes como la víbora Berg, y damanes, pero el animal más representativo de la nación es el

ibis calvo, sin mencionar la gran variedad de aves como el Rockjumper de pecho naranja, el jilguero, el quebrantahuesos y el águila Negra.

Incluso las truchas están presentes en grandes cantidades en los ríos de la parte oriental de la nación ( necesitan la autorización expedida por el Ministerio de Ganadería para pescar).

Pero no podemos saber de una nación sólo por su belleza natural, también hay que conocer su música, la danza, la cocina. Para sumergirse en la cultura local sería bueno visitar el Lesotho en octubre, cuando, en la ciudad de Moriji, se celebra un festival cultural muy importante, de manera que puedan ver músicos que tocan instrumentos para nosotros singulares como el leolulo, el setolo-tolo o el Thomo, un instrumento tocado por mujeres.

En resumen, toda una nación para descubrir donde alternar el parapente y la escalada con excursiones y momentos de relax en la ciudad, disfrutando de un Amarula, un licor similar al Bayles, obtenido de la fruta marula, o disfrutar de un Chakalaka, guiso de verduras al curry.

Los habitantes de Lesotho son un pueblo orgulloso de sus raíces, que sabe ser feliz.
con poco, tal vez ese es el secreto de su amabilidad que les lleva a regalarnos amplias sonrisa.

El que llegue a estas tierras no podrá que decir TSEL Tsoeu (nos vemos), ya que seguramente deseara volver.

 

 

Escrito por Carola Ruiz

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